Técnicas de estudio

Para tu estudio personal debes tenes en cuenta:

 A) Factores externos:

  • Tranquilidad: para evitar distraernos y afianzar al máximo la concentración.
  • Iluminación adecuada: evita forzar la vista, ello retrasa la aparición de la fatiga. Mejor la luz natural. Evitar las sombras. Si se usa un foco, sitúalo a tu izquierda si eres diestro o a tu derecha si eres zurdo. Recomendable: una luz blanca.
  • Temperatura ambiental adecuada.
  • Material necesario “a la mano”.
  • Mesa y silla cómodas, que favorezcan la higiene postural. Evita estudiar de pie ( favorece el cansancio), tumbado (propicia la aparición del sueño)…; lo mejor es estudiar sentado; sobre una mesa amplia donde puedas tener todo lo necesario y una silla con un respaldo adecuado que evite la curvatura de la espalda.

B) Factores internos:

  • Salud y alimentación: dieta variada y equilibrada. Si vas a estudiar después de comer, mejor opta por una comida ligera, para que la digestión no resulte pesada y pudiera dificultarnos el estudio.
  • La fatiga. Puede ser:
  • Subjetiva: te sientes cansado sin haber una causa que lo justifique.
  • Objetiva: producida por la monotonía en el trabajo o estudio que se está realizando.
  • Real: producida por el agotamiento físico o el cansancio del sistema nervioso.

Las dos primeras desaparecen cambiando de actividad, la tercera, con el descanso y, si fuera preciso, dormir.

Cuando llegue ese momento en el que nos sentimos agotados y se tiene la sensación de “ya no puedo más”, “es que no me entra nada en la cabeza”…; lo mejor será desconectar el tiempo necesario, desde 10 minutos hasta una hora si es preciso.

En este tiempo de descanso podemos refrescarnos, tomar un helado, un café, pasear o llamar por teléfono a nuestro amig@, novi@…y hablar de cualquier cosa menos de oposición y estudios.

Desconectar cuando nos sentimos cansados es la mejor opción para recargar pilas y poder seguir con el estudio. De poco sirve estar 3 horas sentados en una silla si verdaderamente no estamos rindiendo.

  • Estudiar todos los días. Si es posible, establece un horario fijo y continuo, en el que también estén contemplados los momentos de descanso.
  • Fijarnos objetivos alcanzables y cumplirlos. Debes ser realista y responsable en el cumplimiento de aquello que te hayas propuesto para cada día. Nunca te propongas lo que de antemano sabes que no vas a poder cumplir, te llevará al desánimo y a la falta de motivación hacia tu propio estudio y aprendizaje.
  • Al principio de la semana elabora un planing de estudio. Al final de la misma comprueba que lo has cumplido. Esto te servirá para autorregularte en tu estudio y ser disciplinad@ con ello.

La metodología de estudio difiere un poco de lo que normalmente nos han explicado o sabemos. ¿ Por qué? 

1º) No vamos a subrayar lo más importante, como comúnmente se hace, ya que TODO es importante. No olvides que te doy el tema resumido, para que lo escribas tal y como yo te lo doy.

Nosotros subrayaremos en color fluorescente, aquella frase, palabra o párrafo que por la razón que sea nos cuesta trabajo memorizar.

2º) En nuestro caso, aunque es importante y ayuda a la memorización, lo más relevante no será la comprensión de lo que leemos, sino que “se nos quede en la cabeza”. Ten en cuenta que aquí no estamos para ser buenos maestr@s (eso vendrá después). Ahora sólo tenemos que ocuparnos de sacar la plaza, así que:

  • Memoriza lo que te doy.
  • Si algo no comprendes, pregúntame, si quieres; pero ME-MO-RI-ZA.

Utilizaremos la técnica   L S M R R.  ( Leer, Subrayar,  Memorizar, Repetir, Repasar.)

A) Lectura global del tema. Como quien lee un capítulo de un libro, una poesía o un anuncio publicitario de un cartel. El objetivo es tomar un primer contacto con el tema, para saber su extensión, el vocabulario, su estructura, etc.

B) Subrayar:

  • Las palabras o frases que no entendemos.
  • Lo que nos pueda parecer complicado de memorizar.

C) Memorizar. Leeremos por párrafos, frases cortas, desde un signo de puntuación y hasta el siguiente o como te resulte más cómodo. Memorizaremos leyendo y repitiendo en voz alta. ¿Por qué en voz alta?  

Si lees en voz alta estás poniendo en marcha el sentido auditivo, mientras que si haces una lectura silenciosa, te pierdes  este sentido y te quedas solamente con el visual y…¡ cuántos más mejor! ¿No crees? Esta técnica te facilitará la memorización y por lo tanto el estudio.

Para aquello que te resulte difícil de memorizar, también puedes escribirlo repetidas veces. Se tarda más, pero si “no nos entra”, tenemos que “ metérnoslo en la cabeza” como sea.   

D) Repetir.Una vez memorizado todo el tema (o sus partes), lo repetiremos en voz

alta para comprobar que efectivamente nos lo sabemos.

E) Repasar. Cada 2 – 3 días repasaremos todo lo aprendido hasta el momento. Cuando llevemos estudiada cierta cantidad de materia podremos elegir un día de la semana para dedicarlo al repaso.

Cuando lleves mucha materia aprendida, ese día de repaso podrá consistir en hacer un esquema – resumen por escrito (¡SIN COPIAR Y SÓLO COMO REPASO DEL TEMA!) y hacer una lectura reflexiva rápida.         

Y después de todo esto sólo te queda una cosa, que no es menos importante que todo lo demás:

LA CONFIANZA EN  MÍ Y, SOBRE TODO EN TI MISMO/ A. SI OTROS/AS HAN PODIDO TÚ NO ERES MENOS.

No importa el número de plazas que haya, con que salga una para ti es suficiente. UNA YA LLEVA TU NOMBRE.

¡ TÚ VAS A CONSEGUIRLO PORQUE TÚ PUEDES!

¿Tienes alguna duda?

¡Consúltame sin compromiso!